jueves, 29 de octubre de 2009

¿A QUÉ ESPERAMOS ?

Según Aristóteles, las crisis se producen cuando los problemas se amontonan y las soluciones tardan en llegar.

Al parecer todos estamos esperando el advenimiento de ese “nuevo modelo productivo” que tiene que parir el Gobierno Central y que va a transformar de la noche a la mañana, y de forma radical, nuestra sociedad y nos va a sacar a todos de la situación actual.

Permítanme, pero solo un ingenuo puede creerse esto. ¿Cuál es al antiguo modelo productivo? ¿Ya ha muerto? Honestamente creo que es evidente que Catalunya tiene unos sectores que han sido pilar de la economía y lo van a seguir siendo. Entre ellos el sector servicios, con el turismo a la cabeza, y la construcción. Denostarlos y enterrarlos sin más no es lo más inteligente.

Otra cosa es que haya sectores que pierdan peso en la economía y que otros se potencien como resultado de la evolución de la economía y de la sociedad. Un ejemplo de ello lo tenemos en Sabadell o Terrassa donde los antiguos vapores manchesterianos han dado paso a zonas urbanas de gran calidad con el sector servicios, en este caso comercio, y el inmobiliario liderando dicha transformación.

El nuevo modelo productivo no consiste en esperar sentado a la creación por arte de magia de empresas de nanotecnología, industrias renovables, tecnología punta, etc… Estas empresas requieren tiempo, un marco legislativo del que no disponemos, incentivos fiscales, atención por parte de los presupuestos de las administraciones públicas y formación adecuada de recursos humanos. Es algo que ni Jordi Sevilla haría en dos tardes. Así las cosas el nuevo modelo productivo ha de pasar por el cambio a pequeña escala: la reforma de la gestión por parte de las empresas. Catalunya es un mundo de pimes y micropimes, contamos con más pymes que en todos los países escandinavos juntos.

Tenemos que fijarnos como objetivo la mejora continua, la introducción de mejoras en la gestión cotidiana, profesionalizarnos, optimizar inversiones, mirar con ambición al mercado exterior. En definitiva este nuevo modelo productivo, sólo se conseguirá si cada uno de nosotros, en cada una de nuestras empresas hace nuevos cambios, nuevos replanteamientos de gestión, optimización de estructuras, mayor calidad de servicio y un gran esfuerzo comercial.

Caminar en esta línea es el principio de la salida, salir a vender es el principio del fin de cualquier crisis económica. Nadie nos va a sacar de esto y menos el gobierno, la suma de los esfuerzos de todos nosotros provocará el cambio en la sociedad que todos necesitamos.

Muy manida es la frase de Kennedy en su discurso de investidura, ya saben: “no te preguntes que puede hacer América por ti, sino que puedes hacer tu por América”. Todos y cada uno de los pequeños empresarios de Catalunya, todos y cada uno de los emprendedores debemos huir de la tentación de esperar que la administración acuda a nuestro rescate, es el momento de la acción, del cambio audaz, es el momento de arriesgar.

Cristian Rovira
Presidente AIJEC


PUBLICADO EXPANSION 29/10/09

miércoles, 23 de septiembre de 2009

AFRONTAR LA CRISIS

Formo parte de una generación de directivos que vive su primera crisis. Es verdad que la experiencia obliga a agudizar el ingenio o a prestar más atención a la gestión de la empresa para mejorar la gestión financiera, de RRHH, comercial, y otros tantos aspectos. Como no hay mal que por bien no venga, la crisis está sirviendo a las empresas que tenemos la fortuna de estar sobreviviendo a mejorar su gestión y su eficiencia. Ahora, sólo deseo que, una vez realizado el master de la crisis, la crisis termine cuanto antes mejor, que los brotes verdes florezcan de verdad y que pueda poner en práctica todo lo que he aprendido en este periodo.

Nuestra literatura clásica nos muestra con acierto e ingenio que el hambre agudiza la capacidad humana, fíjense como el Lazarillo de Tormes se las componía para salir adelante en la adversidad, ahora bien, llega un día en el que uno se cansa de trabajar sólo para mantenerse a flote o subsistir y te entra un ataque de nostalgia de los años en los que hacer negocios era posible y la confianza, base de cualquier proceso económico de bonanza, regía el código de los negocios en Catalunya.

Siempre es bueno tener visión a medio y largo plazo, ¿A dónde quiero dirigir mi empresa¿ ¿Cuál es mi mercado? ¿Por dónde evolucionar? Pero en épocas de dificultad extrema como la actual, disponer de una hoja de ruta, objetivos claros y contar con dosis equilibradas de audacia y prudencia, son claves para que una empresa pueda pasar con éxito la denominada tormenta perfecta que estamos viviendo. ¿Si esto es así en la empresa, ¿por qué no sigue el mismo camino la administración?

Han enterrado el viejo modelo productivo y han consagrado un nuevo modelo verde, ecológico y sostenible, pero aún no lo han definido. Han frenado tres meses con el plan E la escalada del paro, pero lo han hecho a coste de incrementar el déficit y por lo tanto de prolongar los meses de destrucción de empleo. Subsidian a casi todo el mundo pero no apuestan por la concertación social con la patronal ni escuchan a la OCDE, al FMI, a la CE ni a los gabinetes de estudios de la banca cuando les piden una reforma del mercado laboral para crear empleo.

¿Se acuerdan ustedes cuando sacaban pecho por haber adelantado a Italia en PIB per cápita? Precisamente en Italia, país del mundo avanzado que más gobiernos ha tenido desde la II Guerra Mundial. Cuando escuchas a sus empresarios, te cuentan que han sobrevivido a la mafia, a los gobiernos incompetentes y a los corruptos a base de ignorar a la administración. Hoy, en crisis como todo el mundo, pero sufren menos porque su tejido de PYMES es infinitamente más tupido que el nuestro, quizás, lamentablemente haya llegado la hora de seguir su ejemplo.

La futura subida de impuestos es, para finalizar, el remate al desconcierto, supone el traspaso directo de recursos desde el tejido productivo hacia grupos que precisan de solidaridad, pero que nada pueden aportar para salir de la crisis.



PUBLICADO EXPANSION 23/09/09

jueves, 25 de junio de 2009

CULTIVO DE BROTES VERDES

Al Gobierno del estado le costó reconocer que nuestro País está en crisis y cuando finalmente, ha decidido dejar que le cayera la venda de los ojos, ha empezado a adoptar medidas sin rumbo que difícilmente serán de utilidad para hacernos salir de la crisis.
Aunque la crisis sea mundial, hecho tras el cual se escudan nuestros gobernantes, existen países que no lo están pasando tan mal y que al mismo tiempo están adoptando medidas para salir de la crisis cuanto antes mejor. En este sentido Gordon Brown, gobernante afín a nuestro gobierno, podría ser una buena referencia. Pérdidas las potestades de hacer política monetaria a los gobiernos de “Eurolandia” les queda hacer políticas fiscales, laborales, de fomento de la competitividad y de orden presupuestario.
Hasta el momento, dejando aparte la subida de impuestos especiales y un incremento desmesurado del gasto público que generará más déficit y por lo tanto más problemas para salir de la crisis, el gobierno sólo se ha dedicado a esperar “brotes verdes” a la economía, pero según todos los organismos que hacen estudios y estadísticas, FUNCAS, la UE, los gabinetes de análisis de los bancos, etc… el tema va para largo. No es excusa que hace falta un acuerdo entre agentes sociales para impulsar reformas en el mercado de trabajo ni parece razonable que la intervención del estado español en los mercados financieros haya estado de las más lentas de la OCDE. Gobernar significa optar, tomar decisiones, adoptar medidas que no siempre pueden ser populares, si no el riesgo de caer en el populismo es grande. Es necesario cerrar rápidamente los frentes abiertos, como la financiación o la sentencia del TC sobre el Estatut y concentrarnos en lo importante : las reformas todo lo consensuadas posible, pero recordando que el consenso es una via y no un fin, los cambios estructurales que nos lleven de nuevo al camino del crecimiento. En la situación actual, ha llegado un punto en el que los emprendedores vivimos un estado de ánimo que podríamos calificar de “sálvese quien pueda”, todos actuamos creando nuestros propios brotes verdes, trabajando hasta quedarnos sin aliento, contratando gente y generando riqueza
Tanto los premiados, los finalistas como todas las personas que se han presentado este año a los premios joven empresario que otorga AIJEC, son ejemplos de estos brotes verdes que ayudaran de forma eficaz a salir de la crisis con su trabajo diario, con su ejemplo y con su aportación para continuar. El espíritu de los emprendedores debe ser y está siendo el de trabajar como nunca, hacer crecer nuestras empresas, innovar haciendo cosas distintas a las de nuestra competencia, ayudar a crear nuevas oportunidades.


PUBLICADO EXPANSION 25/06/09

viernes, 29 de mayo de 2009

GARANTIA DE FUTURO

El mundo cambia rápidamente y cada vez a mayor velocidad. Lo que ayer parecía eterno, hoy es pasado. La velocidad en las transformaciones no solo afecta a la sociedad, sino a la economía, de la que tan indisociable es.
Sectores motor de la economía también pierden fuerza y o bien son substituidos por nuevas áreas de mercado o bien dichos sectores sufren tal transformación que solo mantienen el nombre. Textil, automoción, turismo o el sector sociosanitario, han sido calve en la economía Catalana de la segunda mitad de siglo XX, actualmente o han perdido peso en nuestro PIB, o lo están perdiendo. Las chimeneas de las fabricas de Terrassa son ahora elemento diferenciador del urbanismo egarense pero no base productiva, las antiguas fábricas del ahora llamado 22@, el Poble Nou de toda la vida, han dejado de ser centros fabriles o del metal para ser lofts donde trabajan diseñadores, arquitectos e ingenieros. Hay sectores y profesiones nuevas inimaginables hace tan solo unos años: domóticos, blogers, personal shoppers, head hunters, etc… Es paradójico pero estas personas conviven con cardadores de lana jubilados o afiladores de cuchillos, de que los iban por las calles junto a su moto, pero también junto a profesiones tradicionales revividas como los zapateros o bodegueros. Actualmente medio millón de rusos viajan cada año a nuestro país cuando hace sólo 20 años estos mismos rusos, para viajar a otras ciudades rusas, para visitar a sus padres, necesitaban un permiso policial.
La mayoría de estudiantes que hoy empiezan la universidad trabajaran en empresas que todavía no se han creado, y un 25% trabajaran en sectores que hoy todavía no existen. No sabemos que sectores serán los motores de la economía dentro de 50 años, ni quizás dentro de 50 meses, nuestra única garantía de éxito son los emprendedores. Antes se decía: “la ignorancia es atrevida”, ahora debemos animar a todos a “lanzarse al ruedo” y también exigir a las administraciones que nos lo pongan sino fácil, como mínimo accesible el invertir y crear. Recientemente, escuchaba como el Director General de Hera Holding –una multinacional catalana del sector medioambiental-, Jordi Gallego, ha invertido 100 millones de $ en Canadá para crear una planta que convierte los residuos en gas porque allí ha encontrando unas condiciones más favorables y en cambio en nuestro país ni tan siquiera hay un marco regulador mínimo que permita desarrollar este tipo de negocio. Descorazonador.
Si nos dejan, los jóvenes crearemos sectores de éxito, nos adaptaremos rápidamente al mercado, veremos nuevas oportunidades de negocio e innovaremos sobre la innovación. Pero para que esto sea posible han de cambiar cosas, en la mentalidad de las personas que forman nuestra sociedad, que se forja en casa, en las escuelas, en la mentalidad de la administración que tiene que abandonar la falsa superioridad moral y su voluntad redistribuidora que se convierte en depredadora de recursos, para únicamente favorecer las condiciones para crear mercados cuanto más amplios mejor y con reglas sencillas, globales y de fácil aplicación.
Si queremos ser lideres en España y en Europa, alimentemos la ambición, fomentemos las vocaciones emprendedoras, apostemos por los que arriesgan, aplaudamos a los que con un punto de iluminados destacan, necesitamos revivir el prestigio del antiguo maestro y buscar también ídolos empresariales que junto a Messi, son nuestra única garantía de futuro.


PUBLICADO EN EXPANSION 29/05/09

lunes, 27 de abril de 2009

EMPRENDER CON SENTIDOS

Hay una norma básica en el mundo de los libros dedicados al conocimiento, a saber, que cuanto más se conoce sobre una cosa, menos libros hay escritos sobre ella; mientras que cuanto menos se conoce, más libros se escriben. El motivo es sencillo: cuanto menos sabemos de algo, más campo hay para la opinión y para lanzar nuevas teorías sobre la materia, mientras que cuando alguien da con la fórmula que explica una situación cesa automáticamente la posibilidad de seguir especulando sobre ello.

El mundo de la emprendedoría sigue siendo un campo fértil para las opiniones y teorías, pues nadie todavía ha dado con la fórmula magistral del éxito empresarial. Así, continuamente se siguen lanzando nuevas teorías. Yo tampoco poseo una fórmula definitiva, así que voy a aportar una idea más que, espero, sirva de reflexión: cuando alguien pregunta qué ha de hacer para crear su propia empresa, me gusta responder que lo único necesario es emprender utilizando los sentidos. Verán, es sencillo.

Aquel que quiera iniciar una aventura emprendedora deberá poseer:

Olfato: el sentido del olfato nos ayudará a seguir los cambios y nuevas direcciones del mercado, percibiendo sus nuevas demandas y nichos de mercado.

Oído: el oído será necesario para estar atento a los inputs que vienen del exterior, para estar permanentemente formado e informado, alerta ante cualquier novedad.

Tacto: un buen tacto nos llevará rodearnos de quien hay que estarlo para poder vincular nuestro negocio allí donde lo necesite, y lo más importante, saber tratar con los trabajadores, la piedra angular de cualquier empresa.

Gusto, o habría que matizar, el buen gusto: nos servirá para tomar acertadas decisiones a la hora de empezar a trabajar y en temas tan vitales como el marketing o la imagen corporativa.

Sentido común: el gran jefe de los sentidos internos nos ha de servir para saber analizar, concretar la información que nos prestan los anteriores sentidos y procesarla de manera adecuada.

Sentido del humor: que nos hará capaces de superar las circunstancias adversas (que no se engañen, llegan siempre incluso en las empresas más exitosas).

Cuantas veces hemos visto personas sin, en principio, formación pero datado de gran sentido común y el llamado “olfato” para los negocios y en cambio personas, en principio dotadas, con gran capacidad y mejor CV que han fracaso por estar faltos de habilidades sociales, liderazgo y sensibilidad. La buena combinación de estos sentidos hacen que no sean necesarias habilidades especiales para ser empresario, sólo hay que estar abierto a lo que nuestros sentidos nos dicen y sazonarlo todo con “sentido emprendedor”.


PUBLICADO EXPANSION 27/04/09