lunes, 26 de noviembre de 2012
miércoles, 10 de octubre de 2012
EL TAMAÑO DEL ESTADO
Tras la Gran
Depresión en Estados Unidos toda una generación renunció al crédito para el
desarrollo de sus proyectos vitales y, no fue hasta la incorporación de la
siguiente al mercado de consumo y el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando
se dejó atrás este ciclo de balance cero en las cuentas. Algo parecido pasó,
años más tarde, durante la “década perdida” en Japón, cuando hasta 2006 no se
experimentó un crecimiento en el precio de la vivienda.
Aquí, desde el
comienzo de la crisis, las familias y las empresas han interiorizado la
necesidad de hacer ajustes y éstos han sido meritorios. Además de ajustar todos
nuestros gastos, las empresas han tenido que iniciar procesos de
reestructuración —expresión eufónica que se emplea cuando, a pie de calle, todos
hablan de reducir plantillas, de despedir a personas—. No se puede decir lo
mismo del sector público que mantiene niveles de gasto inaceptables.
Esto pasa en un
país en el que más del 98 por ciento de las empresas tienen menos de 20
trabajadores y, muchas veces, la relación entre el trabajador y los
propietarios es directa. Cuando se pasa más tiempo en su compañía que en casa,
ningún despido es baladí.
Y, sin embargo,
veo, como empresario y ciudadano, que la Administración es la única que sigue
incrementando su deuda. Datos recientes indican que ésta ya alcanza los 804.388
millones, el 75,9% del PIB. Que en la situación actual se alcance el nivel más
alto de la historia es trágico. Lo más grave es que las previsiones indican que
podría llegar al 90,5% del PIB en 2013. Así, es comprensible que Mit Romney
pusiera como ejemplo a no seguir el 42% del PIB que en España ocupa el sector
público.
Ahora, viendo los
Presupuestos Generales para 2013 sigo teniendo la percepción de que el Estado
no se atreve a reducir su tamaño. Pero ¿porqué las empresas sí y el Estado no?
Se trata, sin duda, de una situación injusta para las familias, los
trabajadores y las empresas que la actual situación de ajustes que experimentan
unos y otros la hace aún más grave.
Y, aunque, muchas
voces emergen ahora para recordarnos que el momento de hacer las reformas del
calado que ahora requerimos, habría sido durante los periodos de prosperidad
que hemos dejado atrás, acumulamos un retraso enfermizo.
Por ello, me sumo
a la necesidad de celeridad, agilidad y eficacia para llevar a cabo las
reformas del Estado que se precisen con vistas a adelgazarlo. No hacerlo es
injusto con aquellos que sufren para pagar impuestos y se aprietan el cinturón
mientras otros no lo hacen en la misma manera.
Cristian Rovira
Publicado en Expansión 10/10/12 , sección Catalunya
martes, 9 de octubre de 2012
lunes, 27 de agosto de 2012
viernes, 15 de junio de 2012
Cortinas de humo
Pienso en cortinas de humo cada vez que oigo como alguno se empeña en
atribuir las razones de la crisis que estamos viviendo a las subprime, al
sistema financiero, a las agencias de calificación, a las burbujas
inmobiliarias, al BCE o al viejo dracma griego. Pues, cuando descubro este tipo
de discursos, tengo la impresión de que tratan de convertir en entes abstractos
algo que, ya desde hace tiempo y cada vez más, es patente en todas las calles
de nuestras ciudades. Éstos mismos apuntan, off
the record, que cuando se solucione lo de Grecia y cuando fluya el crédito
todo esto pasará.
Y, sin embargo, algunas veces también tengo la extraña sensación de que la
existencia de estas cortinas de humo es algo claro para uno mismo, pero que no
se metaboliza igual a nivel social o colectivo cuando se sigue culpando a las burbujas, a las agencias
de calificación y a las elecciones griegas.
Con esta idea me quedo y acabo pensando que no queremos ver la realidad,
pues aceptar o asumir como algo irremediable la atrofia de la Administración o
la falta de eficiencia o la tolerancia con el fraude nos conduce a la crisis.
No atacar las causas reales y profundas de la crisis —muchas de las cuales nacen
en nosotros mismos— no nos permitirá
salir de la crisis y, así, seguiremos avanzando entre las cortinas de humo. El
maquillaje es solo eso: maquillaje.
De la crisis estamos aprendido aquello que una sociedad debe considerar
intolerable: cobrar el desempleo y no buscar empleo hasta que éste se acerca a
su finalización —algo que era socialmente aceptado e incluso, en ocasiones,
alabado—; o señalar a aquel que cobra un subsidio sin esfuerzo por buscar
empleo y lo combina con un trabajo en la economía sumergida.
Tenemos que revolvernos ante los vicios que se enquistan en nuestro
entorno, ante la picaresca, ante la corrupción de baja intensidad que favorece
a unos y perjudica, en definitiva, a todos. Igualmente, también debemos señalar
las triquiñuelas administrativas que maquillan esta corrupción de baja
intensidad de un aura cuasi legal, pero que lastra nuestra competitividad.
La transformación y cambio saldrá de cada uno de nosotros, de nuestro
trabajo diario, de nuestro esfuerzo por trabajar más y más duro, es cierto, y
sin embargo, mientras el debate siga siendo, eufemístico y por lo tanto
epidérmico, seguiremos en el hoyo. En estos momentos recuerdo a un profesor que
tenía en el colegio que, cuando sorprendía a alguno de sus alumnos copiando,
solía decirnos: “ya te suspenderá la vida” y al final, cierto es, vemos como es
la propia vida la que nos suspende por
tolerar y asumir lacres que contribuyen a que sea más difícil levantar la
cabeza de la situación en la que estamos.
Publicado en Expansión 15/06/12
miércoles, 9 de mayo de 2012
EMPRENDEDOR Y SOCIAL
Los datos que
rebeló el pasado mes de marzo el Eurostat sobre desempleo situaron la tasa de
paro en España en el 23,3%, siendo el país de la zona euro cuya tasa es más
elevada y muy por encima de la media de la Unión Europea que es del 10,2%. Por
si eso fuera poco España aporta 7 de cada 10 nuevos parados en la UE y tiene un paro del 50,5% entre los jóvenes.
En este
lacerante contexto la figura del emprendedor cobra un gran
protagonismo, dado que no hay mejor manera de ayudar a nuestra sociedad que
creando puestos de trabajo. Es en la actual adversidad, pues, cuando tiene una
mayor importancia y sobresale el beneficio social que siempre ha aportado la
función de generación de empleo del emprendedor.
En esta línea
desde hace un tiempo se observa como ha aparecido en el imaginario del management la figura del “emprendedor social”. Este concepto es bueno para entender y
definir una manera de emprender non
profit, pero presenta una distinción entre emprendedores sociales y no sociales.
Contra esta
distinción, cabe recordar que no hay nada más social que un emprendedor que
crea riqueza y genera puestos de trabajo, independientemente de la actividad
que realice. Un emprendedor es social
por si mismo e inherentemente contribuye con su papel a la sociedad. Todos. No
hay emprendedores de primera y de segunda.
Es positivo que
producto del contexto actual se haya ensalzado la figura del emprendedor. Lo
que antaño no tenía ese halo de proeza de lanzarse, emprender y llevar a cabo
una iniciativa propia, hoy en día es muy apreciado en nuestra sociedad. Destaca
al emprendedor y existe una consideración hacia él.
Emprender es
comenzar algo que generalmente entraña algún tipo de dificultad. No obstante,
el éxito de la emprendeduría no acaba en ese comienzo sino en continuar con ese
proyecto. Emprender, por lo tanto, conlleva una visión a largo plazo y
sostenible. En ese sentido una premisa básica de la responsabilidad social
empresarial es que las metas empresariales se alinean con el desarrollo de la
sociedad que a su vez no podría entenderse sin esa visión a largo plazo del
emprendedor que no deja de ser social.
Por todo ello, este ensalzamiento de la figura del
emprendedor no puede desligarse de la
misma, su función social y de ayuda a combatir el principal problema de
nuestro país: el desempleo. La eficacia del emprendedor es un concepto que va
unido a la mejora social. Luego, asumir ser emprendedor es asumir también ser
social.
Cristian Rovira
Consejero Delegado Grupo
SIFU
Publicado en Expansion 3 de mayo del 2012
martes, 20 de marzo de 2012
LOS DISCAPACITADOS EN EL TRABAJO SI FUNCIONAN
Publicado en Executive Excellence. nª 90 - Marzo 2012 (Ver página 40)
http://www.eexcellence.es/revista/ee90marzo2012/
http://www.eexcellence.es/revista/ee90marzo2012/